36 personas migrantes reconocen haber cruzado la frontera con Korrika

Comparecencia en FICOBA

En el puente de Santiago, agentes sociales y populares de Iparralde y Hego Euskal Herria llevaron a cabo una acción de desobediencia civil y garantizaron a 36 personas migrantes un camino seguro hasta Baiona.

Una veintena de entidades de Iparralde y Hego Euskal Herria han asumido la iniciativa el 14 de marzo, dentro de la 23 Korrika, de un acto de desobediencia civil para ayudar a 36 personas migrantes a pasar a Hendaia en el puente de Santiago. Han reconocido que les aseguraron la ruta segura de las personas migrantes hasta Baiona y les garantizaron su acogida en el centro Pausa de Baiona.

Las organizaciones que han asumido la acción se han reunido en Ficoba y han señalado que realizaron la del pasado día 14 porque, a pesar de las diferentes movilizaciones y acciones llevadas a cabo, "la situación no cambia". Mediante la acción de desobediencia civil del pasado día 14 ha llevado a cabo varias denuncias.

Por un lado, han denunciado la política de inmigración "represiva" de la Unión Europea, que "debilita" a las personas que huyen de sus países, "empujándolas a múltiples redes mafiosas, explotaciones y trata de seres humanos".

También se han referido a la reciente ley de inmigración aprobada por el gobierno francés: "Quieren eliminar las categorías protegidas contra las expulsiones, la extensión de la doble criminalidad sin precedentes, el fin de la estabilidad de los permisos de residencia, reprimir, rechazar, violar los derechos fundamentales de las personas exiliadas". Con estas medidas, además, "estigmatizan y ponen en peligro" a las personas migrantes.

Una vez más, han exigido la apertura "definitiva" de las fronteras para "garantizar la libre circulación de todas las personas". Según han explicado, mientras la frontera permanezca cerrada "todas las instituciones firmantes seguirán actuando conjuntamente" por una política de inmigración "más humana y justa".

Piden un "cambio radical" de las actuales políticas de inmigración: "Como nadie es ilegal y todas las personas deberíamos tener los mismos derechos, pedimos un cambio radical en todas estas políticas de inmigración". Han reivindicado la posibilidad de que toda persona que se encuentre en la Unión Europea elija el país de destino para asentarse en él, integrarse y aprender la lengua que desee.

Recuerdan que Euskal Herria "siempre" ha sido un territorio de "acogida, inmigración y emigración" y aseguran que quiere seguir siéndolo. En este camino, han destacado la importancia del idioma como importante para la "integración". Por lo tanto, han reivindicado el acceso de todos a los idiomas y han pedido a las autoridades públicas que pongan "todos los medios posibles" para garantizar unas condiciones de acogida "dignas y seguras y permitir a todos los que lo deseen vivir aquí o en otro lugar".

Seis años con controles racistas

La policía francesa endureció desde 2018 los controles entre Irun y Hendaia, principalmente sobre personas no blancas. Las once organizaciones de la comparecencia de han añadido que cada seis meses el gobierno francés busca "una nueva excusa" para llevar a cabo estos controles y han denunciado que quienes migran con esta decisión "tienen el único objetivo de bloquear".

Han querido recordar que se migra "en busca de un mundo mejor", pero han lamentado que estas personas tengan que hacer "un viaje largo y peligroso, pensando que la muerte puede estar en el camino".

También se han referido a las políticas de acogida y dicen que las personas que llegan a Europa reciben a menudo muy poca información sobre dónde están, los derechos que tienen o los recursos a su alcance. Todo ello, sin tener en cuenta que llegan "traumatizados y traumatizadas por su calvario, y con un recorrido caótico y apasionado" a sus espaldas.

Las organizaciones firmantes creen que los gobiernos español y francés y la Unión Europea acogen a las personas migrantes "de forma indigna para sobrevivir en la precariedad". Añaden que los tratan como si fueran meros "paquetes postales".

Además, las personas migrantes que pasan por Irun sólo pueden pasar 3 días en la Cruz Roja de Irun y han denunciado que esta condición no les da tiempo a "obtener y entender" la información que les sea necesaria. Añaden que «avanzando por el camino» son devueltos por la policía francesa «sin respetar ningún procedimiento legal». "Esta barbarie empuja a algunas personas a asumir muchos más riesgos. A caminar por las vías del tren, a recorrer los márgenes de emergencia de la autopista o atravesar el Bidasoa a nado". Condenan las nueve muertes en el trayecto de Gipuzkoa a Lapurdi.

Para denunciar el cierre sistemático de la frontera y los controles racistas ya se han llevado a cabo un sinfín de acciones por parte de diferentes agentes de Iparralde y Hego Euskal Herria. Algunos de ellos han recordado, por ejemplo, el de la apertura, el 1 de noviembre de 2022, del simbólico puente de Avenida por las personas de ambos lados y el de cubrir con carteles el puesto de control del puente de Behobia el 22 de julio de 2023 pidiendo la apertura de las fronteras interiores europeas y el fin de los controles racistas.

Futuras medidas políticas

Adelantan que en breve firmará el nuevo Tratado Europeo y que con él "se endurecerá la política migratoria en las fronteras exteriores". Dicen que no poco y que van a "condenar a muerte" a más personas en el ya cementerio del mar Mediterráneo.

Consideran que la reciente Ley de Inmigración aprobada por el gobierno francés organiza la "estigmatización y represión" de las personas extranjeras: "Este pacto juega con los miedos, en detrimento de los derechos fundamentales y oscurece la realidad de los movimientos migratorios".

Reportaje gráfico de Ekinklik

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Publicado originalmente en euskera en bidasoa.hitza.eus.

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