Un billón de euros por Jesus Burguera

fotoExtraído de Irungo Errepublikarrak.- Ya hemos llegado. Esa es la cifra a la que asciende la deuda del Reino de España (incluso un poco más: un billón ochenta y seis mil millones). Así que en pocos años hemos pasado de aproximadamente el 60 % del PIB, al 100 %.

Las cuentas están muy claras. Como el Producto Interior Bruto (PIB) del Reino, todo lo que se produce a lo largo de un año, es también de más o menos un billón de euros, el Estado debe un año de actividad. Así de sencillo. Así de terrible.

Como además, cada año el Estado ingresa menos de lo que gasta (el famosos déficit), esa cifra sigue aumentando. En 2012, el déficit será (oficialmente, en realidad se acercará al 9%) de algo más del 7%. El 7% de un billón son 70 mil millones. En consecuencia, cada año sube la deuda total.

Como por la deuda hay que pagar intereses, si la media de estos es de, por ejemplo, el 5 %, los intereses serán de 50 mil millones.

Imagínense lo que puede pasar si los intereses a los que el Estado se endeuda (la renovación de la que va venciendo, más la nueva necesaria para cubrir los nuevos déficits), suben….al 6%, 60 mil millones; al 7% 70 mil, y así sucesivamente.

Ocurre que como la deuda de los estados es impagable, en algún momento la burbuja de sus bonos va a estallar, los bonos van a bajar (caer de valor) porque los grandes inversores (chinos, japoneses y otros) van a vender (bastaría con que comprasen menos). A partir de ese momento, y empezando por los Estados Unidos de América, los estados van a tener que pagar intereses más altos para poder colocar su deuda. Este colapso de la deuda va a tener consecuencias demoledoras a nivel internacional.

En el Estado Español las cosas serán aún más graves porque, si a la deuda pública sumamos la privada, entonces no estamos endeudados al 100% del PIB, sino al 300%. Demencial.

Muy relacionado con lo anterior, el Estado de las autonomías, tal y como veíamos ya en 2012, se encuentra en un estado terminal. El sistema montado para asegurar la transición se ha caido, y aquí es ya un sálvese quien pueda general. Catalunya y Euskadi han definido sus hojas de ruta, la corrupción del sistema se ha puesto al descubierto y no hay institución que no se tambalee. Monarquía incluida, por supuesto. El punto de no retorno ha sido sobrepasado. Lo que era inviable se va a caer.

Asistiremos a todo tipo de maniobras. Políticos que se resisten a marcharse, maniobras a la italiana, intentos de recentralización… Algunos descubrirán ahora, con décadas de retraso, el federalismo. Otros, para seguir preservando la preeminencia de las mafias gobernantes propugnarán la salida del euro. La realidad es que esas mafias, o clase política como prefieran, y la estructura del Estado de las Autonomías a su servicio, se han convertido en un obstáculo hasta para los mismos mercados porque limitan la eficiencia (incluso desde un punto de vista capitalista) de una economía que se va a centrar cada vez más en la productividad. Y también y sobre todo porque chocan con el proceso en marcha del fortalecimiento del área europea (bajo dominio alemán) que se está produciendo. Esa perdida de autonomía para seguir con el saqueo (cajas de ahorro, preferentes, corrupción inmobiliaria,etc) era la verdadera razón por la que se oponían al rescate.

Ya lo decíamos hace algunos meses. Lo que los políticos españoles no van a aceptar por las buenas, los mercados lo van a imponer por las malas. Es lo que está pasando. Y es sólo el comienzo. 

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