Declaración en favor de la diversidad y la identidad sexual

martxoak8_00Irungo EH Bildu.- El 28 de junio, las calles del mundo entero, y también las de Euskal Herria, se vestirán de color y reivindicación, una vez más, para visibilizar la lucha de décadas del colectivo LGTBI. En 2016 se van a cumplir 47 años de la revuelta de Stonewall (Nueva York). Se trata de un día muy especial dentro del el movimiento de liberación sexual, que supuso un antes y un después en la lucha contra la represión ejercida por las instituciones políticas, policiales y religiosas contra lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales.

A pesar de que las movilizaciones de entonces impulsaron la organización en favor de la libertad sexual y supusieron un fortalecimiento para seguir trabajando, 47 años después las situaciones de discriminación no han terminado aún. Es más, en algunos casos se han unido a otras situaciones de discriminación, dejando en grave situación de exclusión a lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgéneros e intersexuales. En consecuencia, a las discriminaciones provocadas por el capitalismo se les han unido las exclusiones propias del modelo machista y patriarcal, poniendo en grave riesgo el bienestar de todas las personas y especialmente el de las personas del colectivo LGTBI.

Vivimos casos de todo tipo en Euskal Herria, reflejo de la actual situación: inmigrantes no heterosexuales; mujeres lesbianas que viven en la pobreza; personas negras y transexuales; personas que no se integran en el modelo de vida basado en la familia nuclear; personas con identidades que carecen de género, etc.. Todas estas personas son discriminadas por diferentes razones, tanto socioeconómicas como de género.

De hecho, los ataques por homofobia, lesbofobia y transfobia continúan siendo aún algo habitual en Hego Euskal Herria: ataques tanto físicos como verbales en la calle, la catalogación de los nombres según el género por parte de Euskaltzaindia, imposición de un único modelo familiar, libros y contenido multimedia sexistas, etc. Observando la situación internacional, cada vez son más los países que han aprobado legislaciones de diverso tipo en contra de la libertad sexual, aún cuando eso resulte contrario a los derechos humanos.

El pasado 11 de junio, conocimos la última expresión de la violencia homófoba, que se saldó con 49 muertos en Orlando. Aunque fuera perpetrado por un solo agresor, el problema reside en toda una sociedad en la que sufrimos constantemente la homofóbica, expresada con diferentes caras. Aunque en Orlando hayan sido asesinadas casi 50 personas, en el marco internacional seguimos padeciendo las consecuencias de la lacra de la homofobia, viniendo esta de la sociedad, así como de las instituciones.

Por eso queremos reivindicar una conciencia basada en la solidaridad, que permita modificar las actitudes y eliminar los prejuicios, las fobias y los odios hacia el colectivo LGTBI, llevando a cabo las reformas sociales y legales imprescindibles en todos los ámbitos: en la educación, en la salud, en los medios de comunicación o en las libertades ciudadanas. Para eso, será imprescindible impulsar políticas de empoderamiento en diversos sectores sociales.

Por todo ello, las políticas institucionales deben ir encaminadas a proteger los derechos políticos, ideológicos y civiles de las personas lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales, como parte del derecho básico a la libertad. Asimismo, dicha política debe mantener una actitud de condena y denuncia contra todos esos ataques, acosos o actos represivos, utilizando todos los recursos a su alcance para que hechos así no se repitan, a fin de elaborar un protocolo de prevención, detección, asistencia y ayuda.

En la vía de la construcción de un pueblo libre compuesto por personas libres, llamamos a la ciudadanía a participar en la concentración convocada al las 18:30 en la plaza San Juan.

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